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miércoles, 25 de mayo de 2011

miércoles, 5 de mayo de 2010

Ejemplos del Metamodelo del lenguaje


El metamodelo del lenguaje

El metamodelo del lenguaje nos proporciona un conjunto de preguntas que nos permiten recuperar información desde la estructura profunda del lenguaje a partir de la estructura superficial. Es decir, a partir de las palabras de nuestro interlocutor, podemos hacer una serie de preguntas que nos permiten conocer en más detalle la experiencia completa del otro a través de sus filtros mentales (creencias, valores, etc). Su objetivo es aclarar significados, identificar limitaciones y encontrar opciones. No se trata de tener razón, sino de explorar la experiencia profunda de una persona mientras también el otro obtiene una mayor comprensión de su modelo del mundo.

Orígenes del metamodelo
El metamodelo del lenguaje fue desarrollado por Grinder y Bandler mientras modelaban a dos terapeutas muy exitosos, Fritz Perls (terapia Gestalt) y Virginia Satir (terapeuta familiar). Estos expertos obtenían resultados extraordinarios de sus pacientes pidiéndoles que fueran más específicos sobre lo que contaban, utilizando una serie de preguntas para recoger información y comprender mejor el problema de sus clientes. Grinder y Bandler observaron que, al moverse desde la estructura profunda a la superficial, es decir, al poner en palabras sus experiencias, las personas, de manera inconsciente:
  • Presentaban información parcial sobre la experiencia (omisión).
  • Generalizaban a la hora de observar el mundo y a los otros ignorando posibles excepciones y condiciones especiales (generalización).
  • Sobresimplificaban o fantaseaban sobre lo que es posible o lo que había sucedido (distorsión).
Para recuperar información que faltaba como resultado de las omisiones, generalizaciones y distorsiones, identificaron doce patrones con sus correspondientes preguntas y lo llamaron el metamodelo. El metamodelo del lenguaje busca especificidad y detalles para conocer más profundamente el modelo del mundo de una persona. Toda comunicación humana tiene el potencial de ser ambigua, lo que puede llevar a problemas y, a menudo lo hace. El propósito de estas preguntas es atajar esta ambigüedad para acceder directamente a la información que falta.

Aunque el metamodelo está basado en el trabajo de dos terapeutas, tiene múltiples aplicaciones en todo tipo de ámbitos desde el momento en el que hay dos personas que se comunican.

Una vez dominado, el metamodelo es una herramienta potente y muy útil. Sin embargo, lleva cierta práctica dominar el proceso interrogatorio. Debe ser llevado a cabo con un alto grado de rapport y se debe usar con moderación. En caso contrario la otra persona puede sentirse muy incómoda. A menudo es una buena idea preguntar primero “¿Te puedo hacer una pregunta?”. Si la otra persona responde negativamente, es mejor evitarlo.

Aquellos que aprenden el metamodelo y tratan de emplearlo a discreción en sus conversaciones diarias, como yo, encuentran mucha resistencia. A este tipo de personas se les denomina “metamonstruos” en el argot de la PNL. Recuerda utilizar el metamodelo con mucho rapport y con mucho tacto. La gente tiende a reaccionar muy defensivamente ante cualquier técnica inquisitiva, ya que existe una tendencia habitual a sentirse cuestionado.



Descripción de las preguntas junto con ejemplos

Mientras lees los siguientes ejemplos y sus preguntas correspondientes, asegúrate de que te pones en el lugar de la persona que hace la pregunta. Date cuenta de cómo lo que la otra persona dice limita su propio modelo del mundo, tu comprensión del mismo, y tu propio modelo si aceptas lo que se ha dicho sin cuestionarlo. También observa cómo las preguntas recuperan información u ofrecen más posibilidades.

Omisiones

  • Omisión simple: Algo se deja fuera de la frase.
Ejemplo: “Estoy enfadado”
Pregunta: “¿Enfadado sobre qué?
  • Omisión de índice referencial: La persona o personas u objetos a los que se refiere la frase no están claros.
E: “En recursos humanos no me hacen caso”
P: “¿Quién, exactamente, no te hace caso en recursos humanos?”
  • Omisiones comparativas: Se hace una comparación pero no se explica qué es lo que se está comparando. La frase suele contener palabras como: bueno, malo, mejor, peor, más, menos, etc…
E: “El amarillo es mejor”
P: “¿Comparado con cuál?”
  • Verbo inespecífico: En este caso no está claro cómo se ha hecho algo.
E: “Han rechazado mi oferta”
P: “¿Cómo la han rechazado exactamente?”
  • Nominalización: Un proceso ha sido convertido en una “cosa”. Las nominalizaciones son nombres, pero no los puedes tocar ni poner en una caja. Ejemplos comunes de nominalización son: comunicación, relación, liderazgo, respeto, verdad, libertad, depresión, miedo, amor, alegría, etc… Nuestra tarea es hacer una pregunta usando el verbo para que el proceso se ponga de manifiesto.
E: “La comunicación en la empresa es mala”
P: “¿Cómo te gustaría comunicarte?”

Generalizaciones

  • Cuantificadores universales: Son palabras como todo, nada, siempre, nunca, sólo, todos, etc…
E: “Mi jefe nunca me felicita por lo que hago”
P: “¿Nunca?” o “¿Ha habido alguna vez en la que te haya felicitado?”
  • Operadores modales de posibilidad o necesidad: Palabras que se refieren a la posibilidad o necesidad de hacer algo y que reflejan un estado interno intenso relacionado con nuestras obligaciones en la vida. La clave está en desafiar esa limitación para explorar nuevas posibilidades.
E: “No puedo hacer esto ahora”
P: “¿Y qué pasaría si lo hiceras?” o “¿Qué te lo impide”?
E: “Tengo que aceptar las cosas como están”
P: “¿Y qué pasaría si no lo hicieras?”
Estas preguntas devuelven a la persona la capacidad de elegir y pasa de estar reaccionando a una posición proactiva.

Distorsiones

  • Lectura mental: El que habla dice que conoce lo que otra persona cree, siente o piensa.
E: “Mi jefe no está contento con mi trabajo”
P: “¿Cómo lo sabes?” o “¿Cómo, exactamente, sabes que tu jefe no está contento con tu trabajo?”
  • Referencia perdida: Se hacen juicios de valor y no está claro quién los ha hecho.
E: “Esta no es la manera de dirigir una empresa”
P: “¿Según quién?” o “¿Cómo sabes que esta no es la manera de dirigir una empresa?”. También puedes preguntar “¿Según San quién?” o “¿De acuerdo a qué mandamientos?”
  • Causa-efecto: El que habla establece una relación causa-efecto arbitraria entre dos sucesos o acciones. Construcciones habituales incluyen: si/entonces, porque, hace que, lleva a, provoca, etc…
E: “Cuando me miras me siento incómoda”
P: “¿Cómo exactamente hago que te sientas incómoda al mirarte?” o “¿Te sientes cómoda si no te miro?”
  • Equivalencia compleja: En esta situación, dos situaciones dispares se interpretan como si fueran idénticas. Estas dos experiencias pueden ser unidas por: así que, significa, implica.
E: “Mi jefe pasó por delante de mi mesa sin saludarme. Eso significa que no está contento con mi trabajo”
P: “¿Cómo significa el hecho de que no te haya saludado que no esté contento con tu trabajo?” o “¿Nunca has estado preocupado por la familia u otros asuntos y se te ha olvidado saludar a alguien?”
  • Presuposiciones: Una parte de la frase presupone o implica la existencia o no existencia de algo aunque no se mencione explícitamente.
E: “¿Cuándo vas a mostrar liderazgo en tu equipo?” (Presupone que ahora mismo no lo estás haciendo)
P: “¿Qué te hace pensar que no estoy mostrando liderazgo?” o “¿Cómo es que no demuestro liderazgo?”

La importancia del metamodelo en el diálogo interno
“Muchos creen estar pensando cuando meramente reordenan sus prejuicios”
—David Bohm

Si uno presta atención a su diálogo interno, a las conversaciones que mantiene consigo mismo, a las cosas que se dice en su cabeza, descubre que a menudo lo único que hace es dar vueltas sobre presuposiciones que no resisten un análisis más completo. Podemos decirnos a nosotros mismos “Juan piensa que soy imbécil” y a partir de ahí comenzar un argumento de varios minutos que puede venir acompañado de un intenso componente emocional. Si nos detuviéramos a analizar el diálogo con el metamodelo en la mano, o con un mínimo de sentido común, nos daríamos cuenta de que es imposible que sepamos lo que piensa Juan, con lo cual todas las conclusiones que se derivan de la primera dejan de tener una razón de ser y estamos abiertos a una interpretación más ajustada de lo que realmente está sucediendo.

De la misma manera, podemos pensar “Viajar en metro me agobia” y perpetuar inconscientemente ese problema. Si reformulamos la frase y nos decimos “Me agobio cuando viajo en metro”, pasamos a darnos cuenta de que la causa de la situación somos nosotros y no el metro. Esto nos devuelve nuestro propio poder y nos sitúa en disposición de abordar el problema de una manera activa en vez de seguir viéndonos como víctimas de la situación.

Si es importante emplear el metamodelo para hablar con otros, es también muy importante utilizarlo en nuestro diálogo interno para detectar fallos de razonamiento e incoherencias al describirnos nuestras experiencias a nosotros mismos. Si prestas atención a tu diálogo interno, te sorprenderá darte cuenta de la inmensa cantidad de conclusiones fraudulentas a las que llegas cada día y de la cantidad de trauma emocional, para ti y para otros, que puedes ahorrarte al describirte a ti mismo las cosas como realmente han sucedido.

jueves, 8 de abril de 2010

El metamodelo del lenguaje

Preguntas y Respuestas sobre: El metamodelo del lenguaje

Rafael Sábat

¿Qué es el metamodelo del lenguaje? El metamodelo del lenguaje es un "mapa". Ayuda al comunicador a reconocer y explicitar la manera en que distintas personas utilizan su lenguaje verbal para representar el mundo en el que viven.


Basado en la presuposición de que "existe redundancia entre el pensamiento y el lenguaje utilizado para expresarlo", podemos considerar que el metamodelo incluye las distintas maneras en que las personas conectan sus pensamientos usando lenguaje.
Esto quiere decir que el comunicador experto, escuchando a sus interlocutores y utilizando el metamodelo para analizar sus mensajes, puede hacerse una idea acabada de cosas como:

# los límites y limitaciones, las habilidades y conexiones existentes en el modelo del mundo del hablante

# las respuestas adecuadas para establecer rapport y liderar la conversación hacia un terreno en el que se disponga de mayor cantidad y calidad de opciones disponibles

El metamodelo del lenguaje fue desarrollado hace casi treinta años por Richard Bandler y John Grinder, y fue publicado por primera vez en el libro La Estructura de la Magia.

1. ¿Por qué "metamodelo" y no, simplemente, "modelo" a secas?

El prefijo griego "meta", que indica en castellano "sobre", o "de nivel superior" se utiliza porque este es un modelo de otro modelo.

El lenguaje es un modelo. Como en el famoso cuadro de René Magritte llamado "Ceci nést pas une pipe", ("Esto no es una pipa") que es una pintura de una pipa, la palabra "pipa", no es la pipa, sino la palabra que los hablantes del castellano utilizan para representarla en sus conversaciones.

Tomado en su conjunto, el castellano es un modelo que incluye todas las palabras que los hablantes de este idioma utilizamos para representar las ideas que nos comunicamos unos a otros.

Por lo tanto, este nuevo modelo es un modelo de un modelo, un metamodelo del lenguaje.


2. ¿Para qué sirve el metamodelo?

# Para modelar

El modelado es la herramienta básica y fundamental de la PNL. Todas las técnicas de PNL han sido el resultado de modelar procesos conscientes e inconscientes (llamados estrategias) de personas de carne y hueso.

Utilizando el metamodelo del lenguaje es posible explicitar estos procesos, que muchas veces son innatos en las personas. Al ser innatos, las mismas personas no tienen registro consciente de cómo es que hacen lo que hacen. El metamodelo permite, mediante escucha y preguntas, explicitar y sintetizar dichas estrategias.


# Para establecer e interrumpir rapport

Responder a una persona utilizando sus mismos patrones de habla es una de las maneras más elegantes de lograr rapport.

También, un uso inadecuado del metamodelo puede producir las peleas más virulentas.
El comunicador experto puede, teniendo en cuanta ambas ideas, utilizar el metamodelo en los dos sentidos, creando e interrumpiendo el rapport. (Una confusión habitual acerca del rapport es que significa paz y armonía. Eso no es así. Dos personas que se pelean a los gritos también están en perfecto rapport, y en esos casos es útil interrumpirlo.)


# Para obtener información clara y específica acerca de un acontecimiento, opinión o situación

Puede utilizarse el metamodelo como herramienta de interrogación, detectando los puntos ambiguos en la comunicación de nuestros interlocutores (llamadas técnicamente "violaciones del metamodelo") y respondiendo con preguntas que inducen a nuestro interlocutor a eliminar las ambigüedades, o al menos a especificar un poco más sus mensajes.

Este es el uso más superficial y conocido del metamodelo, y el que lleva menor cantidad de práctica adquirir. La mayor parte de los PNListas noveles le dan frecuentemente este único uso.


# Para usar como filtro del propio diálogo interno
Este uso, un tanto sofisticado, resulta atrayente para las personas que gustan de estudiarse a sí mismos. Teniendo conocimiento del metamodelo uno puede prestar atención y modificar su propio diálogo interno.


# Para cambiar creencias

Es posible usar el metamodelo para desafiar creencias limitantes propias y ajenas. El modo de empleo es similar al de la interrogación. Sin embargo, este es un uso muy delicado del metamodelo y requiere de un nivel de práctica considerable lograr cambios de creencia por este camino sin ofender a nuestros interlocutores.

El desafío de creencias propias también es posible, y para quienes son capaces de reírse de sí mismos es hasta muy divertido. No lo intente, en cambio, si sufre de depresión o si le gusta engañarse.


# Para inducir trances hipnóticos

Así como en comunicaciones empresarias es indispensable que los mensajes sean lo más claros posibles, en hipnosis ericksoniana se busca que lo sean lo más ambiguos posibles.

En inducción de trances hipnóticos se utiliza el metamodelo en sentido contrario, lo que se ha dado en llamar “metamodelo inverso”.


# En publicidad, periodismo, y propaganda política

El dominio del metamodelo del lenguaje es de gran utilidad para las personas que se desempeñan en los campos de la comunicación social. Permite redactar mensajes de manera especial, realizar mejores reportajes, y escribir discursos para oradores que busquen producir determinados efectos.


3. ¿En qué consiste el metamodelo?

El metamodelo consiste en doce patrones de habla, la manera de reconocerlos, las ambigüedades que ocultan y la manera de aumentar o disminuir dicho grado de ambigüedad mediante preguntas o comentarios.
Los patrones están agrupados en:

# distorsiones
# generalizaciones
# eliminaciones


4. ¿Dónde puedo obtener información acerca del metamodelo?

La revista Chasquido ofrece varios artículos que explican, ilustran y comentan distintos aspectos de la utilización del metamodelo.

También existen libros, y además es posible asistir a cursos de distintos niveles y estilos en los que se enseñan varios de los usos del metamodelo.

Recomiendo empezar utilizando el buscador de Chasquido.


5. ¿El metamodelo es un conjunto de preguntas?

En parte sí, y además es un mapa de las conexiones existentes en el mapa del hablante. Considerarlo exclusivamente un conjunto de preguntas es restringirse al uso más superficial del metamodelo.


6. ¿Cuánto tiempo lleva aprender a usar el metamodelo?

¿Qué tan bueno quieres ponerte en el uso del metamodelo? El famoso entrenador Rex Sikes contó una vez que le preguntó a Richard Bandler, uno de los creadores del metamodelo, cómo era que él había logrado usarlo tan bien. Richard, un tanto sorprendido, le dijo que “porque todavía estoy aprendiendo”.

Jeffrey Zeig, uno de los principales discípulos de Milton Erickson, dijo una vez en una conferencia, "hace 17 años que hago hipnosis, y todavía me considero un aprendiz".
Aprender a usar el metamodelo es como aprender a tocar un instrumento. Cuanto más practicas, mejor suenas.

La mayor parte de los PNListas se conforman en cambio nada más que con las preguntas. Si usted desea solamente ese uso, aprenderlo puede llevarle unas semanas.


7. ¿El modelo "Precisión" es otra versión del metamodelo?

El modelo Precisión fue presentado en años recientes por John Grinder, uno de los creadores del metamodelo del lenguaje (en el libro Precision, a new approach to communication), para ser empleado principalmente en comunicaciones empresarias.

Presenta una versión un tanto más simple del metamodelo, que carece de tecnicismos lingüísticos y que además es presentado en un contexto apropiado a los negocios. Por contraste, el metamodelo, tal cual se lo presenta en La Estructura de la Magia, cuyo subtítulo es “Lenguaje y terapia” es presentado en un contexto terapéutico, con indicaciones y ejemplos para psicoterapeutas profesionales.


8. ¿Qué es el “metamodelo inverso”?

Si uno emplea el metamodelo en sentido inverso al que se usa para interrogar, lo que obtiene es una comunicación cada vez más ambigua. Este estilo de comunicación, típico de la hipnosis ericksoniana, es el que puede utilizarse para inducir o profundizar estados de trance hipnótico.

El metamodelo inverso es discutido en el libro Trance – Fórmate, también de Richard Bandler y John Grinder.


9. ¿Es necesario aprenderse los nombres de los patrones?

No, no lo es. De hecho iría en contra de la esencia de la PNL discutir acerca del nombre correcto de tal o cual patrón.

Lo que sí es indispensable es conocer su funcionamiento, cómo actúa, qué oculta y qué revela, y cómo responder, de acuerdo al objetivo del comunicador que utiliza el modelo.
Realmente dá lo mismo el nombre que se utilice. Se prefieren ciertos nombres porque, o bien son menos técnicos, o bien dan una mejor idea de qué se trata el patrón. Por ejemplo, yo prefiero hablar de "equivalencias complejas" a hablar de "complejos equivalentes" (nombre usado en versión en castellano de La Estructura de la Magia), porque es la traducción correcta de "complex equivalent", el nombre que originalmente le dieron Bandler y Grinder, donde "complex" es el adjetivo de la frase. En terapia, el sustantivo "complejo" tiene significado distinto y puede llevar a confusiones.


10. ¿Es posible ofender a los demás usando el metamodelo?

Definitivamente sí. Algunas respuestas y preguntas que son indicadas en determinados contextos no lo son en otros. También influye la manera de responder: el tono de voz, los gestos que acompañan la respuesta.

Existen numerosas frases y actitudes "suavizantes" que están disponibles para los comunicadores noveles y expertos.


11. ¿Cómo se aprende a usar el metamodelo?

De la misma manera que todas las demás técnicas y herramientas de PNL: con mucha práctica.



http://www.pnlnet.com/chasq/a/387